Faldas con la capacidad de persuadir a la
gélida caricia de la noche.
Horas vagabundas que no están formadas por segundos.
Tus manos que censuran mis reflejos,
Y vaya cosa seria con nuestros besos.
Se extraña el simple hecho de extrañar, de vagar en sueños con usted.
Prismas pragmáticos en parcelas que persuaden el pensamiento.
Y desde aquí diviso las manos que me brindan caricias en sueños.
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